Como mi cocina no era vitroceramica sino que era de gas pude hacer los espaguetis
- Que buenos están eres una buena cocinera.
- No es para tanto son solo espaguetis- dije un poco ruborizada
Mientras cenábamos estuvimos hablando un rato, yo no paraba de pensar que era muy romántico, dos personas cenando a la luz de las velas, después de cenar me ayudó a recoger la mesa y a fregar los platos, terminamos sobre las 10 de la noche y la luz seguía sin volver.
- Qué tarde se ha hecho ¿no?
- Sí la verdad es que se ha hecho muy tarde
- Debería de volver a mi casa, aunque no quiero que te quedes sola y mas estando todo el barrio a oscuras
- Muchas gracias pero si quieres puedes irte.
- No, me quedo
Como estaba todo a oscuras y no podíamos hacer nada saque un par de barajas de cartas y nos pusimos a jugar al chichón. Después de llevar un rato jugando me di cuenta de que íbamos empatados.
- Que rollo vamos todo el rato iguales-dije
El sonrió y me contestó
- ¿Y si lo hacemos mas interesante?
- ¿Como?
- La ultima partida el que gane tiene que invitar a cenar al otro.
- Hecho- me encantaba aquella idea ganara o perdiera saldría con Pablo así que ganaba igual.
Finalmente conseguí ganar la ultima ronda.
- Sí he ganado
- Suerte para ti
A mi me entro la risa, de repente volvió la luz cuando miré el reloj eran las 11 menos cuarto.
- Que tarde se ha hecho- dijo Pablo
- Es verdad
- Bueno me tengo que ir
Lo acompañe hasta la puerta de la entrada
- Bueno adiós- Dijo con una sonrisa
Su sonrisa me mataba era tan tierna y dulce
- Adiós
En el momento que dije adiós se acercó y me dio un beso en la mejilla, en ese momento noté como mis mejillas adquirían un color rojizo.
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